Los rumores que nos azotaban últimamente con respecto a la necesidad que tendría Xbox One de estar conectada a Internet se han hecho realidad.
Microsoft ha confirmado que su consola deberá conectarse obligatoriamente al menos una vez cada 24 horas. Una medida que solo afectaría al contenido jugable, por lo que el contenido televisivo o la reproducción de películas, quedaría a salvo.
Como es obvio, la compañía quiere defender sus políticas y nos explica cuáles son las ventajas:
